Escrito por: Fundación un Cambio por la Vida
La toma de decisiones no tiene por qué ser un proceso lejano o exclusivo de los expertos. En el marco del Open Data Day 2026, un grupo de 28 jóvenes del cantón Santa Cruz demostró que los datos abiertos son, en realidad, la herramienta más poderosa que tienen las nuevas generaciones para comprender su entorno y convertirse en los verdaderos arquitectos del desarrollo sostenible en Galápagos.
Esta aventura de aprendizaje nació para responder a un desafío latente: la necesidad de conectar la información pública con los ciudadanos. A través de este esfuerzo, se buscó sembrar una cultura de transparencia y monitoreo activo en un grupo de jóvenes que, armados con datos de percepción local, decidieron dejar de ser espectadores y empezar a proponer soluciones para su territorio.
El encuentro se propuso fortalecer las capacidades de liderazgo juvenil mediante el uso práctico de datos abiertos. Más allá de transferir conceptos técnicos, la meta fue sensibilizar a los participantes sobre el valor de la información, permitiéndoles interpretar la realidad en temas tan vitales como la salud, la educación y la planificación urbana. El verdadero valor social radicó en motivar a los líderes del mañana a utilizar la evidencia como el motor principal para dialogar, auditar y proponer mejoras tangibles dentro de sus propias comunidades.


Unidos por el cambio: jóvenes de Santa Cruz intercambian ideas y debaten sobre las problemáticas de su entorno durante el inicio de las mesas de trabajo colaborativas en el CIER.
El reloj marcó el inicio de una intensa jornada de cinco horas el pasado 7 de marzo de 2026. Las instalaciones del Centro de Información de Energías Renovables (CIER) se llenaron de energía con la llegada de estudiantes universitarios, miembros de consejos consultivos, colectivos ambientales, líderes de grupos y funcionarios públicos, creando un tejido diverso y sumamente representativo de la juventud local.
El ambiente se transformó rápidamente en un espacio de confianza desde la dinámica de presentación, donde cada participante rompió el hielo compartiendo las preocupaciones que palpa en su día a día. De inmediato, palabras como “agua”, “salud”, “manejo de residuos” y “transporte” resonaron con fuerza en el salón, evidenciando los desafíos comunes sobre la calidad de vida en la isla.
Para canalizar estas inquietudes, la metodología combinó charlas breves con un taller profundamente práctico y colaborativo. El momento cumbre llegó cuando los participantes analizaron las encuestas de percepción ciudadana de FUNCAVID —que recogen la voz de 1,760 personas a lo largo de cuatro años consecutivos— y cruzaron esos datos con el Catálogo Nacional de Datos Abiertos del Ecuador.
Divididos en mesas de trabajo, los jóvenes contrastaron las estadísticas con sus vivencias locales a partir de fichas con preguntas orientadoras. Aunque el tiempo disponible resultó corto para explorar la inmensidad de los portales web, la energía de la discusión colectiva superó cualquier limitación, encendiendo el debate sobre cómo la información puede acortar distancias entre las autoridades y la ciudadanía.


La evidencia en sus manos: los participantes analizan con atención los datos reales de las encuestas de FUNCAVID para transformarlos en propuestas ciudadanas.

Ámbitos que nos preocupan sobre nuestra calidad de vida en Galápagos y en los que se debería disponer de datos abiertos
El análisis grupal sacó a la luz una honda preocupación por el sistema de salud local, la desnutrición infantil y los complejos traslados médicos hacia el continente. También se discutieron los retos del crecimiento demográfico, la urgencia de contar con más docentes y la notable brecha que suele existir entre las cifras oficiales y la realidad que experimenta la comunidad, resaltando la necesidad de mejorar el acceso y la difusión de la información pública.
Como respuesta a este diagnóstico, los jóvenes diseñaron propuestas creativas para democratizar la información, sugiriendo desde la realización de talleres y charlas comunitarias hasta proyectos educativos y el uso de herramientas digitales accesibles para todos. Además de estas ideas tangibles, el espacio contribuyó enormemente al fortalecimiento de las capacidades de análisis y la reflexión colectiva entre los asistentes.
La participante Diana Rosado destacó que la actividad les permitió comprender la importancia de los datos y cómo su correcta recopilación y análisis pueden ayudar a tomar decisiones más acertadas. Por su parte, Arely Alvarado resaltó que el trabajo en equipo facilitó el intercambio de ideas y el aprendizaje, generando un espacio dinámico que mantuvo activa la participación de personas de diferentes edades durante toda la jornada.
La experiencia nos dejó grandes aprendizajes colectivos, entre los que se destacan la urgencia de masificar la alfabetización y difusión de datos abiertos en la comunidad, el valor insustituible del trabajo colaborativo para generar soluciones desde la experiencia local, y el reto de reducir la brecha existente entre las estadísticas oficiales y la percepción ciudadana. Estos elementos resaltan la relevancia de continuar impulsando espacios de formación y diálogo en Galápagos.
Como continuidad de la iniciativa, se prevé el diseño de nuevos talleres y charlas dirigidas a más organizaciones de base, estudiantes y líderes comunitarios de la isla. Se espera que este modelo de formación pueda replicarse pronto en otros entornos comunitarios y educativos, alineando el esfuerzo de estos jóvenes directamente con la agenda nacional de datos abiertos del Ecuador para promover una mayor cultura de transparencia y decisiones basadas en evidencia.

El futuro de Galápagos se construye en equipo: el grupo de 28 jóvenes líderes celebra el cierre de una jornada llena de aprendizaje, compromiso y soluciones basadas en datos.
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a cada uno de los jóvenes participantes y al equipo de Datalat por hacer posible esta iniciativa. Su compromiso y colaboración fueron fundamentales para el éxito de la actividad, demostrando que el trabajo conjunto genera resultados significativos. Espacios como este no solo impulsan el aprendizaje, sino que construyen redes que perduran en el tiempo, por lo que te invitamos a mantenerte atento al Observatorio “Al Dato” para seguir transformando nuestra comunidad mediante el poder de la información.




